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Educar en Valores, es Nuestra Razón de Ser

 

UNIDAD ACADÉMICA DE PASTORAL

Y CAPELLANÍA

 

Jefa de Unidad:  Ana Sofía Hurtado Hernández   

 

SÍMBOLO DE LA UNIDAD Y EXPLICACIÓN

 

El símbolo de la Unidad de Pastoral y Capellanía consta de un diagrama de la esfera terrestre con una flecha alrededor, a manera de anillo como símbolo de la alianza; la cruz al fondo y una silueta humana, cuyas extremidades inferiores reposan en el mapamundi; las superiores se orientan hacia la cruz

En la parte superior de la esfera aparece el eslogan: Educar en valores es Nuestra razón de ser. En la parte inferior aparece la frase: “HOMBRES NUEVOS”.

En términos generales el símbolo representa las dimensiones fundamentales de la existencia humana:

UBICACIÓN. En un mundo concreto: País, Departamento, Municipio, Barrio, Familia, Colegio.

RELACIÓN. Con el mundo, con el Otro

TRASCENDENCIA. A partir de su propia naturaleza espiritual, que lo hace ir más allá de lo simple terrenal y entrar en relación con Dios. Interpreta, así mismo, el objetivo general, en lo que tiene que ver la figura de Cristo, como Liberador y Salvador del Hombre, ayudándole en su proceso de crecimiento y maduración personal y social.

 

OBJETIVO GENERAL DE LA UNIDAD DE PASTORAL

Brindar una formación en la fe católica mediante la doctrina de la Iglesia, la metodología catequética y el servicio pastoral, forjando jóvenes comprometidos en la construcción de una sociedad más humana y más cristiana.

El Colegio es una obra de la Iglesia, como tal sus planes y programas van encaminados a la formación integral de sus alumnos mediante la asimilación sistemática de la cultura, teniendo como base la concepción cristiana de la realidad de la vida de acuerdo con las enseñanzas del evangelio y los documentos de la Iglesia.

La existencia de una Unidad de Pastoral se justifica desde los principios que orientan el Proyecto Educativo:

El sentido cristiano de la vida y de la dignidad humana.

El proceso de autoestima personal como resultado del crecimiento y formación ntegral.

Solidaridad y respeto por los derechos humanos.

Educación centrada en los valores del Evangelio

Desarrollo de los valores humanos, sociales, cristianos, intelectuales, mediante la investigación  la reflexión. Una vida de fe alimentada, vivida y celebrada, en la oración y los sacramentos.

 

 

Misión y Visión

Para hacer posible el cumplimiento de estos principios, el trabajo de la Unidad de Pastoral presenta dos enfoque básicos: la formación humana y cristiana y la formación académica.

Para la formación humana se programan una serie de actividades en las que los estudiantes participan de acuerdo a su grado de escolaridad: reflexiones, Eucaristía, Convivencias, preparación para los Sacramentos de la Primera Comunión, la Confirmación y la Reconciliación.

A nivel académico se busca la calidad en cada uno de los temas que se programan. Al elaborar las guías y documentos de estudio se tiene presente reforzar, en cada una de ellas, valores de manejo cotidiano de los alumnos.

Los Educadores que integran la unidad de Pastoral, hacen posible que proyectos, planes, programas, y actividades, se realicen hasta alcanzar la práctica de los principios que orientan nuestro proyecto Educativo

 

RESEÑA HISTÓRICA DE LA UNIDAD

La Iglesia Católica, en su proyección social, ha buscado servir donde más se necesite.

Como obra social de la Parroquia del Rosario, nace el Colegio Jesús de la Buena Esperanza y con él su servicio pastoral a través de la asistencia sacramental y la clase de religión con Sacerdotes y seminaristas que prestaban sus servicios a la Parroquia.

Los alumnos del Colegio asistían obligatoriamente a la Santa Misa los Domingos, con su uniforme y en comunidad, deber que era así mismo de los Educadores.

Como Colegio Parroquial, la vida del Colegio, estaba ligada a las actividades parroquiales: La asistencia a las procesiones en semana Santa era obligatoria, así mismo la participación las fiestas Patronales y demás actividades programadas por la Parroquia.

En 1974 se propone la departamentalización académica como solución a la masificación de la educación y como propuesta para mejorar la planeación, la investigación, el rendimiento del profesorado y el diálogo con el estudiantado con el objetivo de lograr una correlación y una interdisciplinariedad real, con miras al crecimiento científico y tecnológico.

En 1981 aparece estructurada la departamentalización con un Asesor Académico: (Sr. DARÍO CADAVID FERNÁNDEZ y siete directores de departamento; el Departamento de Pastoral se constituye en el pilar de la Institución, la acción pastoral se lleva a cabo a partir de la planeación de actividades que convergen todas en la evangelización, de acuerdo a las necesidades del ambiente escolar, familiar y social. El trabajo va enfocado al logro de una sociedad más justa, más igualitaria, más cristiana, en la que se valore al hombre más por lo que es, que por lo que tiene, motivando constantemente su compromiso de cristiano insertado en la historia con la necesidad permanente de la solidaridad humana.

Para el Departamento de Pastoral los principios evangélicos se convierten en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales (tomado de Proyecto Educativo Colegio Parroquial Jesús de la Buena Esperanza año 1981).

Desde su fundación y hasta 1997, la Unidad Académica de Pastoral, ha tenido varios nombres, sin cambiar su filosofía: Departamento de Catequesis y Orientación, Catequesis y Relaciones Humanas, Pastoral, Religión, Catequesis, Unidad de Pastoral, Ética y Valores. También han sido Jefes de la Unidad,  los siguientes educadores: GILBERTO GUTIÉRREZ, ANTONIO GARCÍA PEREAÑEZ, JOHN JAIRO MESA SÁNCHEZ, JAVIER SARRAZOLA, AMPARO FRANCO MONTOYA Y ANA SOFÍA HURTADO HERNÁNDEZ.

Para 2001 aparece como Unidad de Pastoral y Capellanía, conservando su objetivo general enfocado a la evangelización comunitaria y a la formación de un colegio en clave de pastoral.

La Unidad de Pastoral ha contado siempre con la guía del Rector, cargo que hasta el momento ha desempeñado un sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín y con la colaboración de Capellanes que desde 1981 se han constituido en el apoyo moral y orientación espiritual de alumnos, educadores y padres de familia; así mismo la administración de los Sacramentos de la penitencia y la Eucaristía.

En el año 2002, la institución pasa a llamarse Colegio Parroquial Jesús de la Buena Esperanza  y continua la Unidad Académica desarrollando los proyectos que le competen a través de la Jefa de Unidad Académica ANA SOFÍA HURTADO HERNÁNDEZ

En el año 2003, la Unidad académica desarrolla los proyectos teniendo en cuenta el Proyecto Educativo institucional y las directrices emanadas a través de la Conferencia Episcopal y del Secretariado de  Pastoral Catequética  Educación Religiosa Escolar de la Arquidiócesis de Medellín.

 

 

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